COMUNIÓN

Un espacio para sentir el momento sin prisa

Un retrato antes del gran día

Hay días que llegan cargados de significado.

La Primera Comunión es uno de ellos: un vestido con su estilo, los zapatos especiales, el peinado, los pequeños detalles que se eligieron durante meses… y una niña que, en medio de todo eso, sigue siendo exactamente eso: una niña.

Esta sesión nació de fotografiar a mi propia hija después de su Primera Comunión.

Quería guardar la elegancia y lo especial de ese momento, sí, pero sobre todo quería guardar a ella.

En este momento la observé tomar sus propias decisiones sobre todo: su madrina, su vestido, sus zapatos, su peinado… la vi crecer.

Sin la prisa de llegar a la ceremonia.
Sin invitados esperando.
Sin tener que conseguir “la foto” en cinco minutos.

Solo luz suave, telas que se mueven, un espacio tranquilo y tiempo suficiente para dejar que todo suceda.

CONTENIDO

  • La historia detrás de esta experiencia.

  • Mi forma de ver a los niños.

  • Cómo saber si conectamos.

  • Todo lo que necesitas saber antes de reservar.

    • Consejos para llegar sin estrés.

    • Qué ropa funciona mejor.

    • Cómo transcurre la sesión.

    • Qué sucede después.

  • Cómo reservar tu lugar.

LA HISTORIA DETRÁS

El día de la Primera Comunión suele pasar rapidísimo.

Entre horarios, familia, misa, felicitaciones y celebración, hay muchos momentos que queremos recordar y muy poco tiempo para detenernos a mirarlos.

Por eso esta sesión sucede aparte.

Es una especie de pequeño paréntesis antes del gran día.

Un momento para ponerse el vestido sin prisas, observar sus detalles, caminar con él, sentarse, jugar con las telas y dejar que aparezcan esas expresiones que nunca podríamos pedir.

Quiero fotografiar la delicadeza de esta etapa sin convertirla en algo demasiado solemne.

Elegante, sí. Perfecta, no.

Porque dentro de ese vestido sigue estando su manera de sentarse, de mirar, de acomodarse el cabello y de sonreír cuando ya se olvidó de que estoy tomando fotografías.

Y eso es precisamente lo que quiero guardar.

MI FORMA DE VER A LOS NIÑOS

Voy guiando la sesión muy suavemente: dónde colocarse, hacia dónde mirar, qué hacer con las manos y dejando suficiente espacio para que aparezca su personalidad.

Un retrato hermoso, honesto y profundamente suyo.

La luz es suave.
Los colores son tranquilos.
Las telas aportan movimiento.

Los detalles de lo que vestirán tienen su lugar para aparecer en sus recuerdos, símbolos importantes para este momento.

¿CÓMO SABER SI TU Y YO CONECTAMOS?

✓ Probablemente esta sesión sea para ti si quieres recordar la Primera Comunión desde un lugar más íntimo.

✓ Si te gustan las fotografías elegantes, pero naturales.

✓ Si prefieres una expresión real a una sonrisa perfectamente ensayada.

✓ Si quieres fotografías del vestido, los detalles y todo lo que hace especial este día, pero sabes que dentro de veinte años lo que realmente vas a querer encontrar en ellas es a tu hijo.

✓ Y si la idea de tener un momento tranquilo antes de uno de los días más movidos del año te parece maravillosa.

No fotografío un día importante.

Fotografío a quien es justo en ese momento.

TODO LO QUE NECESITAS SABER ANTES DE RESERVAR

CONSEJOS PARA LLEGAR SIN ESTRÉS

La sesión está pensada precisamente para hacer lo contrario al día de la ceremonia: ir despacio.

Procura no llenar ese día de pendientes antes de venir.

Si habrá peinado especial para la Comunión, podemos aprovechar para hacer una prueba ese mismo día o venir con el cabello arreglado de una manera sencilla que se sienta fiel a él o a ella. Así fue que mi hija quiso las suyas, un peinado relajado.

El vestido puede llegar perfectamente protegido y colocarse en el estudio.

Y algo importante: no hace falta preparar a tu hijo diciéndole que tiene que portarse bien, sonreír o posar.

Solo dile que vamos a hacer unas fotografías juntos. Del resto me encargo yo.

QUÉ LLEVAR

Lo principal es el atuendo completo de Primera Comunión:

  • Vestido o traje.

  • Zapatos.

  • Accesorios que formarán parte de ese día.

  • Velo, tocado o moño, si lo utilizará.

  • Rosario, Biblia, misal o algún objeto especial, únicamente si tiene verdadero significado para ustedes.

  • Un pequeño kit para retoques de cabello.

No necesitamos llenar la sesión de objetos.

Prefiero elegir unos cuantos detalles con intención y dejar que el retrato respire.

CÓMO SUCEDE LA SESIÓN

Comenzamos despacio.

Primero dejamos que conozca el espacio y que se acostumbre a la cámara.

Después voy proponiendo pequeñas acciones y movimientos: sentarse, caminar, mirar hacia una ventana, tocar una tela, acomodarse el vestido…

Nada sucede de golpe.

Algunas fotografías serán más clásicas y otras aparecerán en esos segundos de en medio: cuando se distrae, cuando se ríe, cuando mira hacia otro lado o cuando simplemente está ahí.

Esos pequeños momentos suelen terminar siendo mis favoritos.

QUÉ PASA DESPUÉS DE LA SESIÓN

Después de la sesión hago una selección y edición cuidadosa de las fotografías.

No se trata solamente de elegir las imágenes donde todo está “correcto”.

Busco las que cuentan mejor esta etapa: una mirada, un gesto, el movimiento del vestido, una expresión que reconoces inmediatamente porque es completamente suya.

Recibirás tu galería para elegir las fotografías incluidas en tu sesión y, si te enamoras de más imágenes, podrás añadir fotografías adicionales.

Las fotografías finales se entregan editadas y en alta resolución.

RESERVAR

Si quieres hacer estas fotografías, mi recomendación es reservarlas con tiempo suficiente semanas antes de la ceremonia.

Así podemos elegir una fecha tranquila, preparar los detalles sin presión y convertir la sesión en parte de la experiencia de su Primera Comunión, no en otra cosa que tengamos que correr para tachar de la lista.

Cuéntame cuándo es su Primera Comunión y un poquito sobre él o ella. Yo me encargo de ayudarte a construir el resto.